. ~饾悑饾悁饾悞 饾悆饾悗饾悞 饾悘饾悑饾悢饾悓饾悁饾悞~ Detr谩s de la vidriera de un escaparate, la pluma de oro y la de acero esperaban qui茅n las comprase. La pluma de oro descansaba indolente en un rico estuche que aumentaba sus encantos; la pluma de acero confirmaba su modestia en el fondo de una cajita de cart贸n. Los transe煤ntes, pobres y ricos, viejos y j贸venes, pasaban y repasaban por el escaparate lanzando miradas codiciosas sobre la pluma de oro; ni una mirada para la de acero. El sol quebraba sus rayos sobre la pluma de oro, que brillaba con destellos de ascua en su lecho de felpa; pero era impotente para imprimir siquiera una d茅bil nota de belleza a la obscura pluma proletaria. Viendo con l谩stima a su hermana pobre, la pluma rica dijo: —¡Pobre sarnosa!, aprende a ser admirada. Acostumbrada la pluma proletaria a las grandes luchas de los verdaderos i...